Vicario

Queridos Hermanos y  Amigos 

Desde el mes de Marzo del 2009, Nuestro  Pastor, el Cardenal Francisco Javier, me ha encomendado ser su Vicario en la  Zona  Norte de nuestra Arquidiócesis de Santiago, sucediendo en el cargo al  querido P. Pedro Ossandón, nombrado Obispo Auxiliar de Concepción. Poco a poco  he ido asumiendo este encargo con mucha alegría y disponibilidad para acompañar y animar a la Iglesia en todas sus expresiones, personas, organismos, etc.

No conocía la Zona  y tengo que reconocer que me ha sorprendido, en primer lugar,  su extensión territorial, las distancias, las grandes comunas al norte del río Mapocho: Lampa, Til Til, Colina, Batuco, Quilicura, Huechuraba, Renca, Conchalí, Independencia y Recoleta, que en conjunto se acercan al millón de  habitantes y que  constituyen una Zona de expansión de la gran ciudad. Poco a poco voy aprendiendo, no sin dificultad, a saber salir y entrar en las  nuevas carreteras que cruzan y unen estas comunas. Me llama también la atención vivir tan cerca de cerros: El San Cristóbal, El Cerro Blanco,  El Cerro Renca, El Colorado y otros que aún no conozco sus nombres. Del mismo modo percibo la diversidad socio cultural, sectores antiguos, consolidados y con algún grado de deterioro, con fuerte presencia de migrantes, sectores poblacionales con alta densidad de habitantes, sectores residenciales y zonas rurales con pequeños pueblos en que persisten aún las tradiciones campesinas. También cabe destacar  los centros de abastecimiento de la ciudad como “La Vega”,  “Patronato” en cuanto al vestuario. El Barrio Bellavista, sector de esparcimiento, etc. Importantes centros de salud como los hospitales, centros de reclusión, tampoco  olvido la presencia de los más tradicionales  cementerios de la ciudad. Constato la presencia de sectores industriales y empresariales. Toda esta realidad desafía a la Misión de la Iglesia de  Santiago en la Zona Norte.

Pero, sobre todo me va sorprendiendo  nuestra Iglesia, sus comunidades, sus 35  parroquias, sus santuarios,  el compromiso y entrega de sus agentes pastorales, los esfuerzos para llevar adelante  las tareas del Evangelio y el anuncio de la  Persona de Jesús, el testimonio de la vida  consagrada, de los sacerdotes; misioneros y misioneras que se han desgastado por años sirviendo; la generosidad de los catequistas, de los diáconos, la presencia de distintos carismas, movimientos apostólicos que enriquecen la vida y misión de la iglesia, colegios  que también evangelizan; la preocupación y servicio a los pobres,  concretada en hogares, casas de acogida, para enfermos, ancianos solos y sin recursos, niños desamparados, minusválidos, la solidaridad que se despliega desde las mismas comunidades, la fuerte presencia de la religiosidad popular, “tesoro de la Iglesia”, etc.

Nos ha correspondido vivir este hermoso tiempo, después de la  V Conferencia de Aparecida, que ha abierto nuevas luces y un  impulso renovado a la  Misión Evangelizadora de nuestra Iglesia, una vez más somos invitados a recomenzar desde Cristo, a profundizar nuestra experiencia de encuentro con  Jesús, el Señor; a renovar nuestra condición de discípulos y por lo mismo,   “por desborde de gratitud”,   testigos y misioneros.

Nuestros pastores  convocan a una Misión  a toda la Iglesia del Continente, que busca convertirnos en una Iglesia permanentemente misionera lo  que supone la conversión pastoral de personas y organismos eclesiales, estamos llamados a salir al encuentro de alejados y no creyentes. A vivir mucho más atentos a las necesidades humanas, a lo que Dios hace en la vida de las personas, a ponernos más  al servicio del Reino, recordando que Jesús vino a dar vida,  “para que nuestro pueblo en Él tengan vida”.

Tenemos un hermoso desafío, es una conversión de fidelidad con el Evangelio y es el mejor servicio que le podemos hacer a las personas: llevarles al encuentro con el Señor Jesús. A esta  tarea, como Vicario de la Zona Norte quiero servir y la pongo bajo la protección de María, la primera discípula y mejor misionera.

 

  Rafael Hernández Berríos, Pbro.
Vicario Episcopal Zona Norte

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